
Creo
que hasta hace poco, yo estaba convencido de que era normal que en
España unos fuéramos tan inequívocamente de izquierdas y otros tan inequívocamente de derechas. Nada de
medias tintas.
Asisto
a diario, como tantos, a la lucha a muerte entre el PP-Vox (y quienes
son sus votantes, lo peor del caso) y PSOE y esos partidillos
convencidos de que ellos son la verdad y la vida; que son ellos los que
llevan el rumbo del país y los que consiguen esas mejoras sociales que a
muchos benefician y –al parecer– contentan a pocos. Nunca he entendido
cómo los mismos que llegan a tener una subida en su pensión del 8,5%
votan a quienes redujeron la subida a un misérrimo 0,25%. Que quienes
consiguieron tantas libertades y ventajas votan a quienes se las
reducen. Luego me acuerdo que este es el país de ¡vivan las caenas! Y sé
de qué van las cosas.
Hay
excepciones en los dos casos, pero no deja de ser curioso que los de
derecha suelen ser gente empecinada y poco cultivada y los de izquierda
gente preocupada por la marcha del mundo y el bienestar general. Ya lo
sé, cualquiera que observe el comportamiento y el aspecto de quienes
dirigen esos partidillos que creen arreglar el mundo –lideresas– pondrá
razonablemente en duda lo que afirmo, pero le recomiendo que mire lo
mismo en ese tal Tellado, en Alvise, en Ayuso, en Pepa Millán, en
Cayetana Álvarez de Toledo, en Ester Muñoz y tantos otros. Incluso a los que se camuflan con la piel de cordero, como Borja Sémper.
Todavía
no me recupero del golpe que supone ver a esta gente oponerse a la
condena del genocidio en Palestina, va a resultar que, como afirma
Netanyahu, son de verdad antisemitas. En realidad, es casi divertido
escuchar a la gente derechona, expresar de sus 'ideas' y cómo desechan todo lo que pueda venir de esos desnaturalizados
que son las personas más o menos de izquierdas. El gran problema de
esta partición de la población es que los de derecha están dispuestos a
pasar por alto lo que quiera que hagan sus líderes, mientras que los de
izquierda no perdonan comportamientos inadecuados o corruptos.
Claro que hay que ver
que la derecha considera que Begoña Gómez merece la cárcel mientras la
izquierda no cree que algo basado en unos recortes de periódicos y
montado por un juez que parece una parodia de lo que debería ser, deba
tenerse en cuenta.
Ahí tienen a la presidenta de Madrid, viviendo con su amante (¿por qué en TV lo llaman novio?) en un piso pagado con dinero negro, ella responsable de la muerte de 7.291
personas fallecidas sin atención médica durante la pandemia y a un
presidente de la comunidad valenciana, responsable directo de la muerte
de 228 personas durante la dana, que siguió en su puesto más de un año tras el desastre porque el
mando central del PP temía moverlo de donde está, no sea que perdieran el gobierno de la comunidad a favor de otras opciones políticas.
Al
tiempo, paladean decir eso de que el gobierno y su presidente Pedro
Sánchez están sumidos en la corrupción, cuando lo que hay son dos
miembros de ese gobierno que presuntamente han sido activamente
corruptos, cuando hasta la fecha no hay sentencia ninguna en este
sentido y ambos fueron inmediatamente expulsados del PSOE como medida
preventiva, cuando el propio PP es el único partido condenado por corrupción. En cuanto a la esposa o el hermano de Pedro Sánchez están sujetos a procesos que dan risa, simplemente porque los jueces son de la caverna jugando a eso que llaman lawfare.
Decía al comienzo que los votantes del PP son descendientes directos de aquellos que cuando Fernando VII el Felón gritaban ¡vivan las caenas!
Y me reitero en ello, porque si hay algo que caracteriza a la gran
mayoría de la derecha es su incapacidad para razonar y atender a ningún
argumento articulado. Los mismos que piden desde el primer día de este
gobierno su dimisión, se benefician de tantas ventajas conseguidas
gracias a este gobierno: subidas salariales, subidas de pensiones,
Ingreso Mínimo Vital, aumento de licencias por nacimiento (padre y
madre), disminución del paro, etc. etc. En contra, no me importa
reconocerlo, recrudecimiento del problema de la vivienda, subidas de
precios, inmigración ilegal, etc., todos ellos problemas que ya existían
con anterioridad, pero a los que no han sabido hacer frente. ¿Conocen las recomendaciones de Joseph Goebbels? Porque los miembros del PP son sus más aplicados alumnos.
Creo que quienes votan a la derecha –PP, Vox o Junts en Cataluña− son lo que podríamos llamar seres no-pensantes. Son personas que por sus postulados (?) han decidido no informarse y no cambiar su voto pase lo que pase. Viven en otro mundo llenos de odio, un mundo en el que se bloquean las ideas y se limitan a votar a su partido y no atender razones de ninguna clase, si no, por ejemplo, ¿cómo entenderíamos que esos jubilados votaran a quien le subía la pensión cada año un 0,25% despreciando a quien se la sube un 8,5% o lo que corresponda según el IPC?