09 enero 2026

Breaking News

Antes de nada, quiero pedir disculpas por el titulito que no es más que homenaje a todos los memos que están convencidos de que algo dicho en inglés pasa a ser necesariamente importante y trascendente.

Dicho esto, paso a aclarar que esta entrada va de las noticias que dominan las portadas de casi todos los diarios españoles, ocupando ellas solas nada menos que la mayoría del total y en ocasiones sobrepasan el 90% del espacio disponible. Por ejemplo, tenemos al Diario de Sevilla al que le parece normal que las coronaciones de vírgenes, consagraciones, quinarios, etc. dominen la portada. Conviene añadir que los otros diarios sevillanos son el ABC (sin comentarios) y El Correo de Andalucía fundado por un cardenal local hace más de un siglo. Aclaro que el primero de estos ha estado semanas ocupando su primera página con el trascendente recorrido por los barrios sevillanos del cristo del Gran Poder. Así están las cosas.

Posiblemente los españoles seamos esa mezcla de frivolidad e ignorancia que muestran los diarios, así que recomiendo iniciar la mañana con The Guardian que también anda en las mismas, pero al menos ayuda a aprender inglés.

El notable El País tiene en portada el titular Violencia sexual en la universidad: “Nos llegan violaciones entre ‘amigos’ que no se identifican como agresiones” lo que más o menos viene a decir que existen universitarios que violan a una compañera sin darse cuenta. Es verdad que el sexo no es lo que era o, al menos, no debe ser tan divertido como antes si se puede practicar sin darse cuenta. Sea como sea, El País vive ocupado con el sexo o al menos con sus desviaciones y por eso las noticias sobre cualquiera de las letras de LGTBIQWERTY suelen ocupar la portada. Por no hablar del feminismo, que le obsesiona hasta la locura. Ha olvidado completamente la línea editorial que hasta hace unos años tenía, aquella que atraía a todas las personas filosóficamente liberales.

Durante un tiempo, compraba el diario Público porque era de izquierdas y me complacía la manera en que abordaban la actualidad. Lamentablemente, eso no tuvo mucho éxito y al cabo de unos años se vieron obligados a cerrar la edición en papel, conservando solamente la edición digital, que nunca podrá sustituir a la otra y que se ve obligada a consagrarse a noticias de gran impacto, omitiendo por tanto el seguimiento de lo cotidiano que tanto importa. 

Recientemente se me ocurrió suscribirme a esa edición digital, pero me parecía normal ver antes cuál es la línea editorial actual y la manera de manifestarla. Fue imposible, porque ahora todas las webs ha tomado la bonita costumbre de que para acceder a ellas haya que permitir las cookies, lo que es una forma de permitir apropiarse de nuestros datos, o hay que suscribirse directamente. Llegué a escribir para decirles que no era lógico pretender que los lectores se suscribieran sin probar previamente el producto, pero me dijeron que lo pensarían y ahí terminó el intento. 

Llegué a suscribirme al diario digital elDiario.es pero duré pocos meses porque eran demasiado radicales para mi gusto y dedicaban sus esfuerzos a materias que para mí eran escasamente importantes o desagradables, así que opté por darme de baja y en esas continúo.

Me he paseado por diarios como El Periódico de Barcelona e incluso por otros de ideología contraria a mis principios como puede ser El Mundo o La Vanguardia, pero decididamente no quiero atizarme cada día una ración de disparates que posiblemente terminarían dañándome, pero que con seguridad me molestarían.

El resultado es que en estos momentos estoy suscrito a El País y me veo obligado a complementarlo con publicaciones de tan baja calidad como Diario de Sevilla o 20minutos, dos panfletos de escasa condición que, por estar abiertos a todo el público, no se molestan demasiado con lo que publican. Incluso el respeto a la gramática es con frecuencia escaso o nulo.