lunes, 4 de agosto de 2014

CIERRE

Hace bastante tiempo ya tenía yo la costumbre de escribir algunos apuntes, frecuentemente sobre un tema de actualidad, y los guardaba en mi disco duro relegándolos entonces al más absoluto de los olvidos. A finales de 2009 me pidieron que montara un blog para otros y aproveché las nociones básicas que tuve que adquirir para hacer mi propio blog, éste que están leyendo. Mi idea era colocar en él aquellos apuntes y que amigos y familiares que me conocían supieran algo de lo que se me pasaba por la cabeza y presentaba en el blog y que debatiéramos sobre ello. Me equivoqué; a los españoles no nos gusta debatir sino discutir –casi siempre con violencia oral o incluso física– y a casi nadie le interesaba lo que yo pudiera pensar y mucho menos al elevado precio de perder un par de minutos para leer cada entrada que iba publicando.

No es ningún secreto que en los institutos y universidades españolas no se practica el debate, de ahí que la gran mayoría no sepa ni expresarse, y argumenten eso de "a mí con tal de que se me entienda..." o, aún más contundente, en una discusión se utiliza el sutil argumento de llamar al otro cabrón, y se acabó (al menos su parte puramente dialéctica).

Hubo desconocidos que me leyeron incluso desde países lejanos, pero mi idea inicial de que me siguieran los que me rodeaban fracasó y sólo recurriendo casi a la extorsión conseguí que a veces me leyeran mi mujer o mi hija. No sé si llegaron a media docena las personas que enviaron comentarios.

Ahora, tras más de cuatro años y medio ya me cansé y además pienso que sobran blogs y faltan lectores. Para colmo, tengo la convicción de que mi blog no es de los peores pero tampoco está entre los mejores, así que echo el cierre –ya amagué con esto de cerrar a principio de año, porque la idea lleva tiempo dando vueltas en mi cabeza– y vuelvo al viejo sistema de escribir para mí, guardarlo sin publicar para quizás echarle un vistazo pasado algún tiempo y, sencillamente, borrarlo un día que haga limpieza en el ordenador. 

1 comentario:

Paco dijo...

Pues mal, que quieres que te diga. Pienso que las cosas, si se pueden decir ,se digan y si llega a uno, mejor que no lleguen a nadie. Espero que vuelva este blog.