22 septiembre 2026

Zero Zone


El 11 de septiembre, familiarmente llamado 11S (inicialmente de 2001) debería ser establecido como el día de los periodistas, quizás el día de los malos periodistas (la mayoría), porque fue por lo ocurrido en esa fecha, el atentado y destrucción del World Trade Center, cuando se crearon las expresiones que hoy en día y supongo que por los siglos de los siglos, sirven para que los juntaletras redacten un artículo sobre un suceso con el que piensan entretenernos durante mucho tiempo.  

¿Qué hubiera sido de la mayoría de los ‘periodistas’ si no se les hubiera facilitado con motivo de aquel atentado lo de “zona cero”? En el caso de España, instauró también el uso del verbo ‘colapsar’ a utilizar donde hasta entonces se empleaba ‘derrumbar’. El caso es que este desastre ha sido para estos “profesionales” fuente de inspiración y de recursos, igual que para EE.UU. ha sido una buena excusa para provocar guerras en donde le parecía oportuno.

Hace décadas que no voy a Nueva York, pero antes tenía la costumbre de ir de vez en cuando a esa ciudad y eso me permitió, entre otras cosas, visitar el Empire State y una de las dos Torres Gemelas, la que era visitable. Me ha quedado, aparte del folleto orientativo que entregaban, el recuerdo de la velocidad del ascensor y del vértigo que sufrí al asomarme a aquellas tiras de cristal verticales de la fachada por debajo de las cuales se veían pasar pequeños aviones. Todavía siento escalofríos al pensar que todo aquello desapareció y que en aquel momento los dos edificios estaban llenos de personas, probablemente algunos visitantes como yo, puesto que el día era claro y posiblemente el horario lo permitiría.

En el momento del atentado yo me encontraba comiendo en casa y por lo tanto pude presenciar el espectáculo como si hubiera sido organizado para mi disfrute. Inicialmente, recuerdo que se decía que una avioneta había chocado contra el edificio y nos preguntábamos cómo estaba abierto aquel espacio aéreo y cómo había sido tan burro el piloto como para chocar. El impacto del segundo avión nos sacó de dudas sobre el origen del incidente, cómo había ido ocurriendo todo aquello y cómo iba a reaccionar el país.

Pronto supimos que la venganza era parte de la actuación del presidente Bush y hasta un presidente español, despreciable por cierto, se unió al estadounidense para apoyar las medidas que este iba a iniciar para desgracia de todo el planeta, porque aquello repercutió en todas partes y fue el toque de trompeta para el inicio de los movimientos más exitosos de ultraderecha, esos que hoy en día son el tormento y espanto de toda persona decente. 

No deja de ser curioso que ahora, cuando se cumple el 25º aniversario de aquel atentado, el alcalde de esa ciudad sea un musulmán. Por un lado me encanta que tengan un alcalde progresista, pero la verdad es que no me gustaría que el alcalde de la ciudad en que vivo fuera un devoto de esa religión, ¿por qué no un agnóstico?

No le deseo a ningún país sufrir un atentado como el del 11S y tampoco le deseo a ninguno padecer a los Estados Unidos de América y menos con su actual presidente.

04 septiembre 2026

Ceuta

Ceuta es una ciudad autónoma española, situada en la en la orilla africana del estrecho de Gibraltar, en su lado oriental. Su superficie es algo menor de 20 km2 y su población es de algo más de 84.000 habitantes. La etimología más probable de su nombre quizás sea una derivación de su nombre latino Septem Fratres (siete hermanos) en referencia a los siete montes que la componían y sucesivamente Septem devino en su nombre portugués Sebta y de ahí al castellano Ceuta.

Fue durante siglos objeto de luchas por poseerla y finalmente, a comienzos del siglo XV conquistada por Portugal y cuando este se separó de España en 1640, la ciudad permaneció bajo el dominio español. Desde la independencia de Marruecos en 1956, ha sido objeto de controversias con Marruecos que desea incorporarla a su territorio, algo que España niega porque esta fue española antes de que existiera ese país y ya soportamos el atropello de Gibraltar.

Han sido varios los intentos de ocupación por inmigrantes ilegales en los últimos años y es habitual que el rey Mohamed VI, un auténtico dictador caprichoso, use la inmigración para castigar a España cuando comete algún acto que le desagrada, como la hospitalización por esta del líder del Frente Polisario en 2021. El procedimiento es siempre el mismo: en la frontera de Ceuta (o Melilla) con Marruecos, la policía marroquí se queda repentinamente paralizada, siguiendo instrucciones, y deja que pase todo el que lo desee a los enclaves españoles, mediante una estratagema similar a la empleada en 1975 para apoderarse del Sahara español (con apoyo de EE.UU.). 

Es muy difícil contener una afluencia masiva desde Marruecos sin utilizar la fuerza y por eso las autoridades locales se ven desbordadas por esta llegada que no pueden evitar. El pasado 30 de julio fue el más numeroso, pues entraron por la fuerza en la ciudad una cantidad que se acerca al de la propia población fija. En su mayoría magrebíes, pero en buena parte nativos de países del golfo de Guinea, es decir, Costa de Marfil, Mali, Camerún, y también de Cercano Oriente, Pakistán, etc. aunque ya se sabe que se deshacen de sus pasaportes para dificultar su repatriación, pero son de raza negra u oscura y no saben español.

Afortunadamente, el 90% de estos invasores se volvieron por donde habían llegado al percibir que aquello no tenía buen final, pero más o menos un 10% se quedó, con la esperanza de ser trasladado a la península –en buena parte menores no acompañados− o conseguir el asilo político que iban a solicitar.

La reacción política de los países de la UE ha sido la acostumbrada: falta de solidaridad y ayuda y en el caso de Italia, su presidenta Meloni, dificultando la llegada de españoles (suspendiendo Schengen, medida ilegal) con la excusa de evitar la entrada de inmigrantes, algo bastante estúpido teniendo en cuenta que ni uno de los invasores de Ceuta ha pasado a la península y que Italia padece bastante más inmigración irregular que España, pero es sabido, la ultraderecha tiene que actuar contra España (en realidad contra su presidente Pedro Sánchez) para seguir siendo la luminaria de occidente. A esto se ha sumado la presidenta de Dinamarca, una supuesta socialdemócrata completamente desnortada, que ya recibió el apoyo de España en su disputa con Trump acerca de Groenlandia. Eso se acabó.

El partido al que mayoritariamente pertenece el gobierno, el PSOE, tiene a mi parecer una política errónea de admisión o asilo de todos los que llegan basándose en que a) tenemos una demografía catastrófica y necesitamos inmigrantes para complementarla, b) buena parte de los españoles desean la admisión de inmigrantes, no pueden evitar su antigua confesionalidad católica y c) los partidos aliados en el gobierno con el PSOE tiene un cierto tufillo católico-militante que les empuja a confundir la justicia social con el disparate legal. 

Ahora, las autoridades de la UE en Bruselas, han aclarado a España algo evidente: no son de aplicación las obligaciones legales de acogida con personas entradas de manera ilegal. No sé en qué quedará la cosa al final, porque al parecer se disponen a acoger a parte de los que permanecen en Ceuta, concretamente se disponen a trasladar a quinientas menores marroquíes a la península. Un disparate más; África no cabe en España ni en Europa.