domingo, 4 de mayo de 2014

Aprenda a chamar a polícia...

Hace nada menos que cuatro años publiqué en este blog un chiste brasileño (que allí llaman piada) en su idioma original porque me pareció mucho más adecuado y hoy hago lo mismo con un pequeño post de un periodista y escritor de aquel país llamado Luis Fernando Veríssimo. También como entonces, y por si alguien cree que no puede entender el portugués, hago una traducción posterior al español absolutamente de aficionado.

Para qué sirve la policía en España
Utilidade da polícia na Espanha
    Eu tenho o sono muito leve, e numa noite dessas notei que havia alguém andando sorrateiramente  no quintal de casa. Levantei em silêncio e fiquei  acompanhando os leves ruídos que vinham lá de fora, até ver uma silhueta passando pela janela do banheiro. Como minha casa era muito segura, com grades nas janelas e trancas internas nas portas, não fiquei  muito preocupado mas era claro que eu não ia deixar um ladrão ali, espiando tranqüilamente.

  Liguei baixinho para a polícia informei a situação e o meu endereço. Perguntaram-me se o ladrão estava armado ou se já estava no interior da casa. Esclareci que não e disseram-me que não havia nenhuma viatura por perto para ajudar, mas que iriam mandar alguém assim que fosse possível.

  Um minuto depois liguei de novo e disse com a  voz calma:

  - Oi, eu liguei há pouco porque tinha alguém no meu quintal. Não precisa mais ter pressa. Eu já matei o ladrão com um tiro da escopeta calibre 12, que tenho guardada em casa para estas  situações. O tiro fez um estrago danado no cara!

  Passados menos de três minutos, estavam na minha rua cinco carros da polícia, um helicóptero,  uma unidade do resgate, uma equipe de TV e a turma dos direitos humanos, que não perderiam isso por nada neste mundo.

  Eles prenderam o ladrão em flagrante, que ficava olhando tudo com cara de assombrado. Talvez ele estivesse pensando que aquela era a casa do Comandante da Polícia. No meio do tumulto,  um tenente se aproximou de mim e disse:

  -  Pensei que tivesse dito que tinha matado o ladrão.

  Eu respondi:

  -  Pensei que tivesse dito que não havia ninguém disponível.


********************
Aprenda a llamar a la policía

Tengo el sueño muy ligero y una de estas noches noté que había alguien andando a escondidas en la parcela de mi casa. Me levanté en silencio y permanecí un rato prestando atención a los leves ruidos que venían de allá fuera, hasta ver una figura que pasaba por delante de la ventana del baño. Como mi casa era bastante segura, con rejas en las ventanas y trancas en las puertas, no me preocupé mucho, pero estaba claro que no iba a dejar un ladrón por allí espiando tranquilamente.

Llamé a la policía hablando en voz baja e informándoles de lo que sucedía y de mi dirección. Me preguntaron si el ladrón estaba armado o en el interior de la casa. Aclaré que no y me dijeron que no tenían ningún patrulla cerca para ayudar, pero que mandarían a alguien en cuanto fuese posible.

Un minuto después llamé de nuevo y dije con voz calmada:

Oiga, llamé hace poco porque tenía un intruso en mi parcela. No hace falta que se den prisa. Ya maté al ladrón con un disparo de la escopeta del calibre 12 que tengo guardada en casa para estas ocasiones. ¡El tiro hizo un destrozo espantoso en el fulano!

Menos de tres minutos después estaban en mi calle cinco coches patrulla, un helicóptero, una unidad de rescate, un equipo de la TV y un puñado de miembros de ONG que no se perderían eso por nada del mundo.

Detuvieron al ladrón en flagrante, que asombrado miraba todo lo que ocurría. Tal vez se le ocurriera que aquella era la casa del comandante de la policía. En medio del tumulto, un teniente se me aproximó y me dijo:

Pensé que me había dicho que ya mató al ladrón.

Yo respondí:

Pensé que me había dicho que no había nadie disponible.

¡Ojo! Si le ocurre algo parecido, yo le recomendaría no hacer el experimento, si algo escasea en la policía es el sentido del humor. Para compensar, lea el artículo de Javier Marías de hoy en El País Semanal, aquí.

1 comentario:

Paco dijo...

Muy bueno, si señor.