jueves, 4 de febrero de 2010

Español para españoles (5)

¿Hay algo más placentero que no pensar? Esta actitud está incluida en la base de aquel exabrupto tan conocido, ¡que inventen ellos! Ya no somos personas, ni siquiera ciudadanos, tan solo consumidores, así que limitémonos a vegetar y consumir.

Esto debe ser lo que muchos tienen grabado en su mente e, inevitablemente, ese sentir se manifiesta de manera llamativa en la forma de hablar. No es falta, ni mucho menos, utilizar ocasionalmente frases hechas, porque a veces ilustran adecuadamente lo que se quiere decir y facilitan el entendimiento con el interlocutor, PERO no puede ser que una y otra vez utilicemos la misma frase para evitar decir con nuestras propias palabras algo que queremos expresar o, como muchos llegan a hacer, trufando el habla de esas frases hasta el punto de que no se emite más que una serie de expresiones ya prefabricadas. Una especie de Lego lingüístico.

Desde que hace unos años un político tuvo la ocurrencia de utilizar la expresión “mover ficha” para indicar que le tocaba a cierto país reaccionar tras las medidas que él había aplicado, esa frase se ha quedado grabada a fuego en el recinto neuronal de muchos y no hay manera de que cuando se espera que otro actúe se diga otra cosa que la bendita frase. Desapareció aquello de “es el turno…” o “ahora le toca actuar a…”, etc.; lo que uno se encuentra obligado hacer es “mover ficha”. Es el legado de un genio de la política.

Lo mismo ocurre con eso de “pasar página”, otra frase que no se despega de los labios de muchas personas y, necesariamente una delicatesse para los presentadores de telediarios a los que les encanta la originalidad y frescura de la parejita de palabras que, por cierto y según he podido leer, es una adaptación hispana del original inglés. A nadie con un mínimo de elegancia se le ocurre decir ya “he olvidado aquel episodio” o “ahora estoy ocupándome de otras cosas”, hay que decir que “he pasado página”. Bonito y barato, aunque quizás no tan bueno.

No podía citar esas dos frases sin traer una tercera por aquello de la magia del número tres. Se trata de otra joya, “dar otra vuelta de tuerca”, sustituyendo a “reiterar”, “insistir” o similar. Esta expresión tiene como usuarios preferentes a los políticos, que consideran que cualquier acción encaminada a la mejora o beneficio de los ciudadanos es, sin lugar a dudas, “una vuelta de tuerca más” en tal o cual empeño.

Para terminar por esta vez y ya que hablo de políticos, otra expresión que entusiasma a todos por igual, políticos y presentadores de telediarios: me estoy refiriendo a lo del “pistoletazo de salida”. Se acabó aquello de poner la primera piedra, de comenzar un proyecto, inaugurar un acto, etc.; ahora todo es un pistoletazo de salida y utilizar palabras propias para expresar que algo se está iniciando, sería inimaginable en estos torpes papagayos.

POST DATA: unos días después de publicada esta entrada fui testigo de un uso de esta última frasecita que resultó especialmente tragicómica. Se trataba de la corresponsal de TVE en la inauguración del Congreso de Víctimas del Terrorismo en Salamanca. En un alarde de oportunidad, relataba que el príncipe de Asturias se había personado en la ciudad para dar el "pistoletazo de salida" al congreso. Teniendo en cuenta el tipo de acontecimiento, no parecía lo mejor dar un pistoletazo, pero es que la estupidez y la escasez de neuronas no tiene límites.

2 comentarios:

Alfonso Gimeno López-Dóriga dijo...

Bueno, creo que me ha llegado la hora de mover ficha y de dejar de decirme a mi mismo "¡que escriban ellos!". Esta última entrada tuya en el Blog ha sido para mi el pistoletazo de salida para animarme, por fin, a pasar página en mi inveterada pereza a escribir. Pongo así punto y final a mi silencio con el objeto de poner en valor algo de lo que pasa por mi cabeza. Pese a mis desarreglos generalizados en lo que al uso del idioma se refiere, me hallo, pues, a pie de ordenador, como no podía ser de otra manera, para intentar dar otra vuelta de tuerca en el difícil empeño de sacar a la luz a todos y cada uno de mis pensamientos.

Pero nunca ha sido gratis total tanto esfuerzo y empiezo a sentirme una más de las miles de víctimas afectadas por la singular catástrofe literaria de no saber que decirla a la concurrencia. ¡Quédese para mañana!

Mulliner dijo...

Ya veo que sí lees lo que escribo y que incluso tomas buena nota de lo que digo (y de lo que se dice en comentarios), manifestándolo en composiciones literarias. Sólo me cabe decir, ¡merecías ser presentador de telediario!